jueves, 16 de abril de 2026

METAFÍSICA N.º (100/00010-a) Miércoles 16 de abril de 2026 / jorge maqueda merchán / en Aceuchal (Extremadura- España) ―.

DE LO QUE ES /QUE NO LO MISMO ES DE LA MISMA FROMA DESPUES LO MISMO IGUAL: SER y PENSAR LUEGO ESO QUE NO ES DE UNA FROMA PROPIA ANTES (LO QUE ES).

§1,Ser (lo que es (lo mismo y pensar eso que no existe de una forma propia antes) que puede ser pensado de unomismo ( entendiendo eso→ lo mismo de alguna otra forma después / y que de alguna manera es lo mismo que de una palabra (forma) ya existe y es (lo que ha sido pensado antes (“algo”) que de alguna forma ahora “está” entendiendo-ahí→ lo que puede ser pensado como lo propio y de alguna otra forma “después” (eso) mismo pero que entendemos: que no es todavía de una forma pensado propiamente pero que podemos entender antes de alguna otra forma significado (de una palabra: estar, de otra palabra de forma como ( lo que es-es)… aquello después pensado de una forma que entenderemos después /teniendo que estar antes y de alguna forma del otro luego estando lo que primero es lo que está y sentido propio siendo lo que fue es -es- τὸ τί ἦν εἶναι (tò tí ēn eînai) Aristóteles emplea el tiempo imperfecto (ēn - "era") para indicar que la esencia de una cosa no es simplemente lo que es en este momento y de alguna forma, sino aquello que siempre fue y ha definido su identidad (de alguna forma antes entendiendo siempre de lo manifiesto de alguna otra roma forma (lo mismo) a través del tiempo, independientemente de los cambios accidentales― jorge maqueda merchán

En Aceuchal (un lugar Badajoz- En Extremadura- España) ―. Este es un Escrito propio iniciado durante la noche y sobre las 6.00 de la madrigada de un miércoles esperando a que saliese el sol. Luego viendo amanecer de un café bueno y del cigarro uno siendo de esas cosa (caprichos) que gustan en la mañana: luego algo fresquita, de las que apunta a un mejor día después claro como aquellos de primavera que fueron antes y son: los días los de un año todavía a medias luego de mucho batallar y lo que nos espera después y pensado eso que no ha sido todavía aquello vivido Lo que después podamos afirmar de lo propio y estar de alguna forma siendo de lo propio cada uno y pensar (lo mismo en los del campo que salen a trabajar en él).


El concepto de "Ser" en relación con identidad, pensamiento y esencia: exégesis filosófica desde Aristóteles hasta la metafísica contemporánea

El concepto de "ser" constituye uno de los ejes vertebradores de la tradición filosófica occidental y, en particular, de la metafísica. Su relación con la identidad, luego del pensamiento eso como la esencia ha sido objeto de profundas indagaciones desde la Antigüedad hasta la actualidad. Este texto, explora del otro texto antes y arriba: cómo 8lo que es pensado) y de una palabra el "ser" puede entenderse como aquello (lo que es ) que puede estar pensado de otra forma de una palabra y: ser, siendo como lo mismo pensado de otra forma, incluso pensado (“LO-QUE-ES”) antes de Ser pensado/ y en su esencia pies de alguna forma: “lo que es” / en su existencia manifiesta: esto / lo mimos  : lo que es 8 antes de alguna otra forma) y pensado cómo / como está y es lo que es siendo de alguna una forma, (lo) que se entiendo de otra forma ser y; del como lo que es se vincula con la noción aristotélica de "τ τί ν εναι" (tò tí ēn eînai), es decir, la esencia de una cosa como aquello que siempre fue y es lo- sentido que define identidad de eso pensado luego como aquello en relación a alguna otra cosa

 

. Además, se examina el papel del lenguaje —especialmente la distinción entre "ser" y "estar" en español (castellano de castilla / en Extremadura de alguna otra manera / entiéndase/  lo que es cuanse es es de lo que se esta lo mimso y castellano luego en extramadura sea: lo extremo y duro del castellano)— en la configuración conceptual del ser, así como la función anticipatoria del pensamiento en la determinación de lo esencial.

 

El análisis se apoya en la exégesis textual, el análisis conceptual y ejemplos ilustrativos, integrando perspectivas de la metafísica clásica y contemporánea, la filosofía del lenguaje, la fenomenología, el existencialismo y la teoría de la referencia.

I. Aristóteles y la pregunta por el ser: τὸ τί ἦν εἶναι y la esencia

1.1. La búsqueda de la esencia en la metafísica aristotélica

En la obra de Aristóteles, la pregunta por el ser se convierte en el núcleo de la metafísica, entendida como la ciencia que estudia los seres en cuanto tales, es decir, su esencia. Aristóteles se distancia de la teoría platónica de las Ideas, que situaba la verdadera realidad en un mundo inteligible separado, y propone que la esencia se encuentra en los seres individuales y concretos, no en los universales abstractos. Así, la ousía (οὐσία), traducida como sustancia o esencia, es aquello que hace que una cosa sea lo que es y no otra cosa diferente.

 

La pregunta fundamental de la metafísica aristotélica —"¿qué es el ser?"— se articula en torno a la búsqueda de aquello que permanece idéntico a sí mismo a través del cambio y la multiplicidad de los fenómenos. Aristóteles sostiene que la esencia es accesible a través de la razón y el conocimiento, y que constituye el fundamento de la identidad de los

1.2. τὸ τί ἦν εἶναι: análisis filológico y filosófico

La expresión griega "τὸ τί ἦν εἶναι" (tò tí ēn eînai) ha sido objeto de intensos debates filológicos y filosóficos. Literalmente, significa "el qué era ser" o "lo que era ser", y se utiliza en la Metafísica de Aristóteles para designar la esencia de una cosa. Sin embargo, su traducción y sentido han generado controversias. Mientras que algunos traductores la equiparan a "esencia" o "quididad", otros sostienen que estas traducciones tienden a abstraer el contenido concreto e individual que Aristóteles quería destacar

El uso del imperfecto ἦν (era) en la fórmula larga ha sido interpretado como una referencia a la preexistencia de la forma antes de su incorporación a la materia, o bien como una manera de señalar la duración y la continuidad de la esencia en el tiempo. Filológicamente, el imperfecto en griego puede expresar una acción durativa o habitual, y en el contexto aristotélico, remite a aquello que siempre ha sido constitutivo de la cosa, su ser propio e invariante.

La distinción entre τὸ τί ἐστι ("el qué es") y τὸ τί ἦν εἶναι es crucial: la primera pregunta por la definición abstracta de algo, mientras que la segunda interroga por la realidad individual y concreta de una cosa singular. Así, τὸ τί ἦν εἶναι apunta a lo que es ser para un individuo específico, su ipseidad, mientras que τὸ τί ἐστι se refiere a la definición universal o quididad.

1.3. Esencia y sustancia: ousía, forma y materia

En la metafísica aristotélica, la sustancia (ousía) es el sujeto último de la predicación y la portadora de la esencia . Aristóteles distingue entre sustancia primera (el individuo concreto, como "este hombre" o "este caballo") y sustancia segunda (la especie o género, como "hombre" o "caballo" en general). La esencia se identifica con la forma (eîdos), que determina lo que una cosa es, mientras que la materia (hylê) es el sustrato potencial que puede asumir diversas formas. La teoría hilemórfica de Aristóteles sostiene que toda sustancia está compuesta de materia y forma. La forma es lo que actualiza la materia y le confiere su ser propio. Por ejemplo, una estatua de bronce tiene como materia el bronce y como forma la figura que representa. En los seres vivos, la forma es el alma (psyjê), principio vital que organiza la materia. La prioridad ontológica de la ousía implica que sin sustancias no hay nada más: ni cualidades, ni relaciones, ni cantidades. Todo lo demás existe en virtud de las sustancias, que constituyen el fundamento de la realidad1

1.4. Relación esencia-existencia en la tradición aristotélica y escolástica

En Aristóteles, la esencia y la existencia son conceptos interdependientes: la esencia define lo que una cosa es, mientras que la existencia es su realidad concreta. Sin embargo, la tradición escolástica, especialmente en Tomás de Aquino, introduce una distinción real entre esencia y existencia en los seres finitos: la esencia es aquello que puede ser pensado como lo mismo, incluso antes de su existencia manifiesta, mientras que la existencia es el acto por el cual la esencia se realiza en la realidad. Para Tomás de Aquino, solo en Dios coinciden esencia y existencia; en las criaturas, la existencia es recibida y contingente, mientras que la esencia es el principio de operaciones y posibilidades. Esta distinción permite explicar la multiplicidad y contingencia de los seres, así como la posibilidad de pensar en esencias que no existen actualmente.

II. Identidad, pensamiento y anticipación de la esencia

2.1. Identidad numérica y cualitativa: persistencia y cambio

La identidad es la relación que toda entidad mantiene consigo misma y no con su entorno. Se distingue entre identidad numérica (ser uno y el mismo) e identidad cualitativa (compartir todas las propiedades). El principio de identidad de los indiscernibles, formulado por Leibniz, sostiene que dos entidades no pueden compartir todas sus cualidades y ser, sin embargo, numéricamente distintas. Los problemas clásicos de la identidad incluyen la persistencia a través del cambio (por ejemplo, la paradoja del barco de Teseo) y la individuación de los objetos. La identidad numérica es una relación absoluta y primitiva, que permite distinguir un objeto de todos los demás, mientras que la identidad cualitativa puede variar sin afectar la identidad numérica. En la tradición aristotélica, la identidad de una cosa se fundamenta en su esencia: aquello que permanece idéntico a sí mismo a través de los cambios accidentales. Los accidentes son propiedades que pueden variar sin alterar la sustancia, mientras que la esencia es lo que define la identidad del ser

2.2. Pensamiento anticipatorio y configuración de la esencia

El pensamiento filosófico, desde los griegos, se caracteriza por la capacidad de anticipar y configurar lo que será entendido como propio o esencial. La mente puede concebir esencias antes de su existencia manifiesta, lo que permite pensar en posibilidades, ficciones y objetos inexistentes. En la fenomenología de Husserl, la intencionalidad de la conciencia implica que todo acto mental está dirigido hacia un objeto, sea este real o imaginario. La conciencia puede anticipar esencias ideales, configurando el sentido de los objetos antes de su aparición empírica. La evidencia fenomenológica consiste en el darse de la cosa misma a la conciencia, en una síntesis de reconocimiento que permite identificar lo mismo a través de múltiples apariciones. La anticipación del pensamiento se manifiesta también en la capacidad de proyectar identidades y esencias en el futuro, configurando proyectos personales, narrativas de vida y expectativas sociales. La identidad narrativa, propuesta por Paul Ricoeur, destaca cómo el sujeto se constituye a través de la narración de su propia historia, integrando el cambio y la continuidad en una síntesis dinámica12

2.3. Ejemplos ilustrativos: identidad de personas, artefactos, especies y ficciones

Personas: La identidad personal puede analizarse desde la continuidad psicológica (Locke), la identidad corporal, la narrativa biográfica (Ricoeur) o la performatividad (Butler). Por ejemplo, una persona que sufre amnesia puede perder la memoria de su pasado, pero sigue siendo la misma en virtud de su cuerpo o de su carácter esencial.

 

Artefactos: La identidad de un objeto fabricado, como una estatua, puede cambiar si se sustituye su materia, pero mantiene su identidad si conserva su forma esencial. La paradoja del barco de Teseo ilustra cómo la sustitución gradual de partes plantea problemas sobre la persistencia de la identidad

Especies: En biología, la identidad de una especie se define por su esencia genética o morfológica, aunque los individuos puedan variar en sus características accidentales.

Ficciones: Los personajes ficticios, como Sherlock Holmes o los unicornios, pueden ser pensados y descritos con propiedades esenciales, aunque no existan en la realidad. La teoría de los objetos de Meinong sostiene que podemos referirnos a objetos inexistentes dotados de propiedades definidas

III. Filosofía del lenguaje: palabra, pensamiento y mundo

3.1. El triángulo semiótico: signo, pensamiento y objeto

La filosofía del lenguaje estudia la relación entre el lenguaje, el pensamiento y el mundo. El triángulo semiótico, propuesto por la tradición analítica, distingue entre el signo lingüístico (palabra), el pensamiento (concepto) y la cosa (objeto de referencia). El significado de una palabra puede estar en la mente, en el uso social o en la referencia al mundo. Platón, en el Crátilo, debatió si la relación entre las palabras y las cosas es natural o convencional. Aristóteles sostuvo que el lenguaje es significativo por convención, y que las palabras son símbolos que se asemejan a las cosas.

3.2. Frege: sentido y referencia

Gottlob Frege introdujo la distinción entre sentido (Sinn) y referencia (Bedeutung). El sentido es la manera en que un objeto es presentado o pensado por una expresión, mientras que la referencia es el objeto mismo al que la expresión se refiere. Dos expresiones pueden tener la misma referencia y distinto sentido (por ejemplo, "el lucero del alba" y "el lucero vespertino" refieren a Venus, pero lo presentan de modos diferentes).

Esta distinción permite explicar cómo es posible pensar en objetos inexistentes o ficticios: una expresión puede tener sentido sin tener referencia (por ejemplo, "el unicornio" o "el círculo cuadrado")17

3.3. Russell, Kripke y la teoría de la referencia

Bertrand Russell desarrolló la teoría de las descripciones definidas, según la cual los nombres propios pueden analizarse como descripciones que identifican un objeto por sus propiedades19

. Sin embargo, Saul Kripke criticó esta visión y propuso la teoría de los designadores rígidos: los nombres propios refieren al mismo objeto en todos los mundos posibles en los que ese objeto existe, independientemente de sus propiedades accidentales. Kripke distingue entre propiedades esenciales (que un objeto no puede perder sin dejar de ser él mismo) y propiedades accidentales (que pueden variar sin afectar la identidad). Por ejemplo, el origen de una persona es esencial: Borges no podría haber sido hijo de otros padres, aunque podría haber tenido otras profesiones o características accidentales. La teoría de la referencia directa sostiene que los nombres propios no son meras descripciones, sino etiquetas que se fijan mediante un bautismo inicial y se transmiten históricamente en la comunidad lingüística

3.4. Wittgenstein y el giro pragmático

Ludwig Wittgenstein, en su primera etapa (Tractatus Logico-Philosophicus), concibió el lenguaje como un espejo lógico de la realidad, donde las proposiciones representan estados de cosas posibles. En su segunda etapa (Investigaciones Filosóficas), adoptó una perspectiva pragmática: el significado de una palabra es su uso en el lenguaje, y los "juegos de lenguaje" constituyen el entramado de significados en la vida social.

Wittgenstein mostró que el significado no es una propiedad intrínseca de las palabras, sino que emerge de las prácticas sociales y las reglas compartidas. Esta visión influyó en la filosofía analítica contemporánea y en los debates sobre la interpretación, la intencionalidad y la referencia.

3.5. Heidegger, Gadamer y la hermenéutica del ser

Martin Heidegger retomó la pregunta por el ser desde una perspectiva fenomenológica y hermenéutica. En "Ser y tiempo", Heidegger sostiene que el ser humano (Dasein) es un "ser-en-el-mundo", cuya comprensión del ser está mediada por el lenguaje y la tradición. El lenguaje no es solo un instrumento, sino el medio en el que acontece la experiencia del mundo.

Hans-Georg Gadamer, discípulo de Heidegger, desarrolló la ontología hermenéutica, según la cual "el ser que puede ser comprendido es lenguaje". La comprensión es siempre interpretación, y el horizonte del intérprete se fusiona con el horizonte del texto o de la tradición en un proceso dialógico.

Paul Ricoeur, por su parte, enfatizó la función narrativa del lenguaje en la constitución de la identidad personal y colectiva. La identidad narrativa integra el cambio y la continuidad, permitiendo al sujeto reinterpretar su historia y proyectar nuevas posibilidades de ser12

3.6. Semántica de la cópula en español: "ser" vs "estar"

En español, la distinción entre "ser" y "estar" refleja diferencias conceptuales profundas sobre la naturaleza del ser y la identidad. Tradicionalmente, "ser" se asocia con propiedades permanentes o esenciales, mientras que "estar" indica estados transitorios o accidentales. Sin embargo, esta distinción no es absoluta, y existen numerosos casos en los que ambos verbos pueden usarse con matices diferentes. La gramática española reconoce que "ser" se utiliza para atribuir cualidades inherentes al sujeto, mientras que "estar" se emplea para describir estados o situaciones particulares transitorias, determinados por circunstancias específicas. Por ejemplo, "Juan es de una forma pensado de un nombre él que  alguna manera es siempre siendo de la misma forma lo mismo de alguna mara ( lo que es )  inteligente" (característica estable de juna ) frente a cuando  "Juan está , como está siendo de otro lo pensado de: lo que está de alguna forma manifiesto / de lo que se está ( el otro), adema de juan , de lo que está juna de alguna otra forma y se- manifiesta o manifestándose : cansado" (estado transitorio).

 

Esta distinción tiene implicaciones filosóficas profundas: "ser" (lo que es) apunta a la esencia, lo permanente y lo propio, mientras que "estar" remite a lo accidental, o transitorio y cambiante de alguna forma (lo que está de otra forma antes) luego  manifiesto que es lo-pensado luego  de una forma concreta después contextual ( o contextualizada) La elección entre ambos verbos puede influir en la manera en que se conceptualiza la identidad y la persistencia de los seres.

IV. Metafísica contemporánea: esencialismo, haecceidad y mundos posibles

4.1. Esencialismo metafísico contemporáneo y críticas

El esencialismo metafísico sostiene que los objetos poseen propiedades esenciales que los definen y los distinguen de otros objetos. Saul Kripke, Kit Fine y David Wiggins han defendido versiones contemporáneas del esencialismo, argumentando que la identidad de los individuos depende de sus propiedades esenciales, que se mantienen invariantes a través de los mundos posibles. Kripke introdujo la noción de verdades necesarias a posteriori: hay hechos que, aunque solo pueden conocerse empíricamente, son necesarios en todos los mundos posibles (por ejemplo, "el agua es H2O"). Fine y Wiggins han desarrollado análisis más refinados sobre la naturaleza de la esencia y la individuación.

Las críticas al esencialismo provienen de posiciones nominalistas, antirrealistas o contextualistas, que cuestionan la existencia de propiedades esenciales independientes del lenguaje, la convención o el contexto histórico. Además, se debate si la identidad puede reducirse a la posesión de propiedades esenciales, o si requiere considerar la historia, la narrativa o la performatividad.

4.2. Haecceidad y la individuación

La haecceidad (del latín haecceitas, "estaidad") es un concepto introducido por Duns Escoto para designar aquello que hace que una cosa sea este individuo concreto y no otro. Mientras que la quididad se refiere a las propiedades universales compartidas por los miembros de una especie, la haecceidad apunta a la singularidad irreductible de cada individuo.

La haecceidad permite explicar cómo dos objetos pueden compartir todas sus propiedades esenciales y, sin embargo, ser distintos por su individualidad concreta. En la metafísica contemporánea, la haecceidad se relaciona con la noción de "thisness" (ser-esto), y se utiliza para abordar problemas de identidad, persistencia y referencia singular.

4.3. Ontologías de objetos inexistentes y teoría de la referencia

Alexius Meinong desarrolló la teoría de los objetos (Gegenstandstheorie), según la cual podemos pensar y hablar de objetos que no existen, como ficciones, imposibles o contradictorios. Meinong distingue entre existencia, subsistencia y ser-así: un objeto puede tener propiedades (ser-así) sin existir ni subsistir.

 

Bertrand Russell criticó la teoría de Meinong proponiendo la teoría de las descripciones definidas, que evita compromisos ontológicos con objetos inexistentes. Sin embargo, la semántica contemporánea ha rehabilitado aspectos del meinongianismo para explicar la referencia a ficciones, posibilidades y mundos contrafácticos.

La posibilidad de referirse a objetos inexistentes muestra que el pensamiento puede anticipar y configurar esencias antes de su existencia manifiesta, y que el lenguaje puede crear mundos posibles y realidades alternativas.

4.4. Grounding, propiedades esenciales y debates actuales

En la metafísica contemporánea, el concepto de grounding (fundamentación) se refiere a la relación de dependencia ontológica entre entidades: unas cosas existen o son como son en virtud de otras más fundamentales. El debate sobre las propiedades esenciales se conecta con la cuestión de qué fundamentos explican la identidad y la persistencia de los objetos.

La discusión sobre la composición y la identidad numérica aborda problemas como la paradoja del barco de Teseo, la persistencia de los artefactos y la individuación de los seres vivos. La identidad narrativa, la performatividad y la construcción social de la identidad amplían el análisis metafísico hacia dimensiones éticas, políticas y culturales

V. Fenomenología, existencialismo y la historicidad del ser

5.1. Fenomenología: esencia, intencionalidad y evidencia

La fenomenología de Edmund Husserl introduce el método de la reducción eidética para acceder a las esencias puras de los fenómenos. La conciencia es intencional: siempre es conciencia de algo, y puede aprehender esencias ideales a través de la intuición eidética.

 

La evidencia fenomenológica consiste en el darse de la cosa misma a la conciencia, en una síntesis de reconocimiento que permite identificar lo mismo a través de múltiples apariciones. La intencionalidad es el principio constitutivo de la conciencia, y la esencia se revela como el horizonte hacia el cual se dirige la vivencia.

La fenomenología distingue entre la actitud natural (que toma el mundo como dado) y la actitud fenomenológica (que pone entre paréntesis las creencias sobre la existencia y se centra en la descripción de las esencias). La identidad de los objetos se constituye en la síntesis de las vivencias, que permiten reconocer lo mismo a través del cambio y la multiplicidad9

5.2. Existencialismo: la existencia precede a la esencia

El existencialismo, especialmente en Jean-Paul Sartre, sostiene que "la existencia precede a la esencia". El ser humano no nace con una esencia predeterminada, sino que se define a sí mismo a través de sus acciones y elecciones. La libertad y la responsabilidad son los elementos fundamentales de la existencia humana.

 

Sartre rechaza la idea de una naturaleza humana fija o de un propósito trascendental. Cada individuo debe crear su propio sentido y construir su identidad en un mundo sin garantías metafísicas. La angustia existencial surge de la conciencia de la libertad radical y de la falta de fundamentos absolutos.

 

La ética existencialista enfatiza la autenticidad, el compromiso y la creación de sentido a partir de la situación concreta y las circunstancias personales. La identidad se convierte en un proyecto abierto, en constante construcción y revisión

5.3. Filosofía social y narrativa de la identidad

La identidad narrativa, propuesta por Paul Ricoeur, integra la dimensión temporal y narrativa en la constitución del sujeto. La identidad no es solo lo mismo (idem), sino también el sí mismo (ipse), que incluye el cambio, la mutabilidad y la capacidad de prometer y mantener compromisos.

La narrativa permite articular la continuidad y la discontinuidad, la permanencia y el cambio, en una síntesis dinámica que da sentido a la vida personal y colectiva. La identidad narrativa es el resultado del entrecruzamiento entre historia y ficción, y se configura en la interacción con los demás y con las tradiciones culturales.

Judith Butler, desde la teoría queer y la filosofía feminista, introduce la noción de performatividad: la identidad de género y otras identidades no son esencias fijas, sino construcciones sociales que se realizan a través de actos repetidos y normas culturales. La identidad es, así, un proceso dinámico y abierto, sujeto a la transformación y la resistencia.

Michel Foucault y otros pensadores posmodernos han mostrado cómo las identidades son producidas y reguladas por discursos, instituciones y prácticas de poder, y cómo la subjetividad es una construcción histórica y contingente.

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